¿Qué hora es allá?

Hsiao-Kang, cuyo padre acaba de morir, tiene un puesto callejero de venta de relojes. Una de sus clientes es Shiang-Chyi, una joven que va a viajar a París y por lo tanto quiere un reloj con hora dual. Hsiao-Kang se obsesiona con la hora de París y se dedica a cambiar todos los relojes que están a su alcance.



Mientras tanto, su madre cree que su esposo puede reencarnar en cualquier ser vivo y lo espera todo el tiempo con la comida lista. En París, Shiang-Chyi deambula por las calles y por el metro, tiene una relación homosexual y, en un cementerio, se encuentra con un personaje extraño e inquietante.

Es una lástima que la exhibición cinematográfica en México funcione tan mal que una película como ¿Qué hora es allá? no tenga ninguna posibilidad de acceder a las salas. Lo mismo acaba de pasar con Arca rusa de Alexander Sokurov. La Muestra y el Foro, en lugar de ampliar el terreno cinematográfico, parecer reducirlo; fuera de ellos, el espacio no existe. Es una lástima, porque ¿Qué hora es allá? fue la película más destacada del pasado Foro. Ahora se exhibe en video en las salas de Cinemanía; después saldrá en DVD. Pero no es lo mismo.



Tsai Ming-Liang es un director difícil, es cierto. Sobre todo por su estilo narrativo, por sus planos largos, prácticamente inmóviles, en los que la acción se reduce al mínimo. Pero es un director que después de una primera reacción de rechazo, digamos con El río, se puede comenzar a saborear y disfrutar. El juego entre realidad y fantasía en El agujero era realmente brillante, con esos números musicales cincuenteros ambientados en un Taipei futurista totalmente deteriorado. Si en El río el humor resultaba casi imperceptible y en El agujero ya era notable, ¿Qué hora es allá? parece casi una comedia. Una comedia de Tsai Ming-Liang. A este respecto, se ha vinculado su cine con el de Buster Keaton y Jacques Tati. Y más allá de las obvias diferencias, pueden hallarse algunos puntos en común.

Sobre todo, en lo que tiene que ver con la frialdad y la distancia, con la precisión casi matemática, es decir, con la puesta en escena. Pero también con la soledad de sus personajes, a los que la comunicación se les dificulta enormemente. Claro, el tema de ¿Qué hora es allá? es serio: habla de la soledad, de la muerte, del sexo, de la incomunicación, todos temas recurrentes en el cine del cineasta taiwanés de origen malayo. Pero el tratamiento es humorístico. Aunque su forma de filmar a veces impida que los espectadores se rían con la obsesión de Hsiao-Kang por cambiar la hora de todos los relojes o con su igualmente obsesiva madre bloqueando cualquier resquicio por donde la luz pueda meterse al departamento.



El tiempo liga las tres historias, pero también las liga la soledad de sus personajes. En un solo momento, se produce entre las tres una singular sincronía: cuando Hsiao-Kang está en el automóvil con una prostituta, Shiang-Chyi en el cuarto de hotel con la mujer que conoció en el restaurante y la viuda masturbándose en el departamento. Pero también las envuelve la presencia de François Truffaut, a quien Tsai Ming-Liang considera una de sus mayores influencias. Una presencia física que se manifiesta en Los cuatrocientos golpes, donde Hsiao-Kang ve al pequeño Jean-Pierre Léaud deambulando, como Shiang-Chyi, por las calles de París. Y luego, en el cementerio, en esa extraña aparición del mismo Léaud con cuarenta años más, cuando aborda de manera por demás equívoca a la joven taiwanesa.

Los cinco largometrajes que ha realizado hasta ahora revelan a Tsai Ming-Liang como un cineasta muy personal, trabaja con un equipo técnico-artístico que suele repetirse de película en película y presupuestos reducidos. Los cambios de ¿Qué hora es allá?, motivados por la filmación en París, no afectan al resultado, que como en los casos anteriores casi prescinde de los diálogos y se apoya fundamentalmente en imágenes muy bien planeadas y compuestas. La primera, la de la muerte del padre, es de una enorme fuerza, en la medida que con solo un plano, consigue convertirlo en una presencia que permanece durante toda la película. No son pocos los cineastas que retratan la soledad, la incomunicación y la desolación en que vive el hombre actual. Pero sin duda, entre ellos, Tsai Ming-Liang se destaca por su estilo singular y su riguroso trabajo cinematográfico.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1228, 11/20/2003)



¿QUÉ HORA ES ALLÁ? (NI NEIBIAN JIDIAN) Taiwán-Francia, 2001 / Realización: Tsai Ming-Liang / Guión: Tsai Ming-Liang y Yang Pi-Ying / Fotografía: Benoît Delhomme / Dirección artística: Timmy Yip / Música: Tu Duu-Chih y Tang Hsiang-Chu / Edición: Chen Sheng-Chang / Producción: Bruno Pesery, Arena Films / Distribución en México: Macondo Cine Video / Intérpretes: Lee Kang-Sheng (Hsiao-Kang), Jean-Pierre Léaud (hombre en el cementerio), Chen Shiang-Chyi (Shiang-Chyi), Lu Yi-Ching (madre), Miao Tien (padre), Cecilia Yip (mujer en París), Chen Chao-Jung (hombre en la estación de metro), Tsai Guei (prostituta) / Duración: 116 minutos.