A corazón abierto. Dogma 28

Joachim y Cecilie son una joven pareja de enamorados que planean sus vacaciones y su compromiso cuando Marie, que viaja en su automóvil discutiendo con su hija adolescente, atropella accidentalmente al muchacho. Las lesiones son de tal magnitud que el cuerpo de Joachim queda totalmente paralizado.



Cecilie intenta continuar con la relación, pero Joachim la rechaza al tomar conciencia de su situación y darse cuenta de que siempre será una carga. Marie, con una enorme culpa por el accidente, hace que su marido Niels, médico del hospital, atienda a Cecilie y la proteja. La muchacha, cuya felicidad ha quedado destruida, se aferra el médico y ambos se enamoran, pero la relación no tendrá un fácil desarrollo.

Lanzado en marzo de 1995 y firmado por Lars von Trier y Thomas Vinterberg, el Manifiesto Dogma aparece como una respuesta al artificio y la banalidad en que había caído el cine (fundamentalmente el hollywoodense), al centrar su atención en lo accesorio: valores de producción, efectos especiales, escenarios deslumbrantes. Obligándose a trabajar con limitaciones autoimpuestas, los cineastas del Dogma buscaban aproximarse más a la verdad. El prestigio y el éxito de las dos primeras películas, Celebración y Los idiotas, fueron un importante espaldarazo al movimiento, que ocho años después cuenta ya con más de treinta películas. Sin embargo, ni Von Trier ni Vinterberg, sus impulsores, volvieron a realizar otro filme Dogma (nada más alejado que Bailando en la oscuridad o Dogville), ni los siguientes títulos consiguieron la resonancia de los cuatro primeros, con excepción de Italiano para principiantes, el Dogma 12.



A corazón abierto de Susanne Bier es el Dogma 28, es decir, uno de los últimos trabajos realizados siguiendo el decálogo. Y a mayor número, mayor flexibilidad en la interpretación de las reglas. Si Italiano para principiantes, violaba varias reglas, porque era una comedia en la que había cambios geográficos; A corazón abierto va más lejos aún. Se trata de un melodrama (con ciertos momentos de comedia negra) cuya acción gira en torno a lo que el manifiesto llama una acción superficial: el accidente automovilístico que deja inmóvil a Joachim.

¿Es tan importante el cumplimiento o la violación de las reglas? Para nada, en la medida en que si los cineastas se plegaron a ellas de manera voluntaria, pueden cumplirlas o no a su antojo (de hecho, casi cada película es seguida por un mea culpa en el que el director hace públicas sus desviaciones). Sin embargo, parecería que algunas de las películas del grupo consiguen gracias al sello Dogma, una repercusión mayor que la que lograrían sin el aval de Von Trier y compañía. O quizás, en el caso de A corazón abierto, su éxito de taquilla en Dinamarca y su popularidad en México (por lo menos durante su exhibición en el Foro) se deban a que se trata de una película mucho más convencional y complaciente que La celebración o Secretos de familia. Porque si renunciando a lo accesorio Von Trier y compañía buscaban una mayor profundidad, Susanne Bier no consigue más que una mirada superficial, bastante banal a pesar de la magnitud de la tragedia inicial, sobre las relaciones humanas, en una historia en la que abundan las coincidencias un tanto gratuitas.



En este caso, todo el peso del Dogma no puede evitar que los berrinches del Joachim paralítico provoquen sobre todo risa y que las salidas amorosas de la pareja de Cecilie y Niels (cuando van a comprar la cama, por ejemplo) caigan en un romanticismo edulcorado y bastante cursi. Tal vez las escenas mejor conseguidas sean las que tienen lugar en la casa de Niels y Marie y se refieren a su vida cotidiana y a su relación con los hijos. Pero estas sólo tienen un valor secundario en el conjunto de la historia, que también termina de una manera bastante predecible.

Nacida en Dinamarca en 1960, Susanne Bier es considerada fundamentalmente como una directora de comedias. Sin embargo, su primer largometraje profesional, Freud abandona el hogar, realizado en 1990, narraba otra historia melodramática (y aparentemente autobiográfica), la de una joven judía que decidía abandonar la casa familiar para encontrar su propio lugar, y no estaba demasiado alejado del actual. Sin duda el tono era más ligero, menos terrible, pero el tratamiento era similar y tampoco llegaba demasiado lejos.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1227, 11/13/2003)



A CORAZÓN ABIERTO. DOGMA 28 (ELSKER DIG FOR EVIGT, Dinamarca, 2002 / Realización: Susanne Bier / Guión: Susanne Bier y Anders Thomas Jensen / Fotografía: Morten Søborg / Dirección artística: William Knuttel / Música: Jesper Winge Leisner / Sonido: Per Streit / Edición: Pernille Bech Christensen y Thomas Krag / Producción: Vibeke Windeløv y Jonas Frederiksen, Det Danske Filminstitut-Zentropa Entertainments / Distribución en México: Cine, Video y Televisión / Intérpretes: Mads Mikkelsen (Niels), Sonja Richter (Cecilie), Nikolaj Lie Kaas (Joachim), Paprika Steen (Marie), Stine Bjerregaard (Stine), Birthe Neumann (Hanne), Niels Olsen (Finn), Ulf Pilgaard (Thomsen), Ronnie Hiort Lorenzen (Gustav), Pelle Bang Sørensen (Emil) / Duración: 113 minutos.