Embaucados

El exitoso negro Pierre Delacroix, creativo de un canal de televisión que atraviesa por una mala situación económica, es presionado por su jefe Dunwitty para que escriba algo ingenioso y original.



Delacroix propone una sátira de los estereotipos negros en los tradicionales espectáculos estadunidenses, irreverente y políticamente incorrecta, protagonizada por dos artistas callejeros. Piensa que la serie va a ser rechazada; sin embargo, no sólo sale al aire sino que se convierte en un éxito de público, a la vez que provoca una gran polémica por su retrato racista de los afroamericanos.

Se suele decir que las pantallas cinematográficas están ocupadas en su mayor parte por el cine estadunidense. Pero pocas veces se toma en cuenta que el que se ve en México no es todo el cine estadunidense: hay otras películas como Embaucados, que puede verse este mes por Cinemax, que no ha llegado ni llegará a las salas cinematográficos. Y no se trata de una obra marginal de un cineasta desconocido, sino nada menos que la película más reciente del director negro Spike Lee, un realizador irregular pero generalmente interesante, mucho más que la mayor parte de los realizadores de los cuales se conoce su filmografía completa.



Quizás la explicación de por qué en México se han visto tan pocos filmes de Lee en exhibición comercial, tenga que ver con la idea de que al tratarse de un cine de negros y sobre negros, su atractivo es muy limitado en un país donde la población negra es muy pequeña. Sin embargo, el cine de Spike Lee importa no sólo por su posición política, generalmente bastante radical, sino por sus propuestas formales, especialmente en lo que tiene que ver con la inclusión de la música y las canciones en una narrativa de ficción.

En el conjunto de la obra de Lee, Embaucados es seguramente una de las películas más agresivas: la sátira de los medios de comunicación y la manera en que presentan a los negros alcanza alturas desusadas. El tono amargo y exaltado que permea toda la película, hace que la mirada sea realmente violenta y que la trágica resolución sea el único final posible para una revisión humorística y al mismo tiempo muy seria de la forma en que el espectáculo ha retratado y utilizado al personaje afroamericano, desde los tiempos de La cabaña del tío Tom o El nacimiento de una nación. Pero, como siempre, los dardos de Spike Lee no se dirigen solamente contra los blancos racistas, sino especialmente contra los mismos negros que se dejan embaucar, tentados como Pierre Delacroix por el éxito y el dinero. Porque la idea blanca de una especie de comunidad negra uniforme es tan falsa como el lugar común del vago y holgazán, hábil para el baile, el canto y (la película no lo dice, pero ya ha sido tratado anteriormente por Lee) el deporte.



Spike Lee sostiene que la pintura de los negros en los espectáculos no ha cambiado mucho, que buena parte de las películas y los programas de televisión mantienen una visión totalmente racista, en algunas ocasiones más o menos disfrazada. Y el director arremete con furia y mencionando nombres (entre muchos otros, los de Quentin Tarantino y Rudolph Giuliani, quien ordena el desalojo de los protagonistas mediante la fuerza policiaca). Obviamente, una película tan ofensiva para muchas buenas conciencias tuvo dificultades para conseguir productor. Por eso, el propio Spike Lee se hizo cargo del proyecto, filmando en formato digital con cámaras Sony de las que se encuentran fácilmente en casi cualquier tienda.

Se ha acusado a Embaucados de ser una película excesiva. Sin duda lo es, como casi todas las de Spike Lee, por otra parte. Pero ese tono excesivo no es necesariamente un defecto. Quizás el largo epílogo, dedicado a hacer una recapitulación de dibujos, juguetes y películas racistas (que podría convertirse en una extraordinaria obra autónoma) explique la irritación del director y la violencia de su alegato: la alcancía del negrito alegre, el tío Tom, o Auntie Jenina (entre varios cientos más) lo justifican. Con Martin Scorsese, Robert Altman, los hermanos Coen y algunos poco más, Spike Lee es uno de los nombres más importantes del cine estadunidense. Embaucados lo ratifica. Y es una lástima que como la mayor parte de su obra sólo pueda verse en la pantalla de un televisor.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1185, 01/23/2003)



EMBAUCADOS (BAMBOOZLED) Estados Unidos, 2000 / Realización: Spike Lee / Guión: Spike Lee / Fotografía: Ellen Kuras / Dirección artística: Victor Kempster / Música: canciones varias / Edición: Samuel D. Pollard / Producción: Spike Lee y Jon Kilik, 40 Acres & a Mule Filmworks / Intérpretes: Damon Wayans (Pierre Delacroix), Savion Glover (Manray), Jada Pinkett Smith (Sloan), Tommy Davidson (Womack), Michael Rapaport (Thomas Dunwitty), Thomas Jefferson Byrd (Honeycutt), Paul Mooney (Junebug), Sarah Jones (Dot), Gillian Iliana Waters (Verna), Susan Batson (Orchid Dothan) / Duración: 135 minutos.