El caso Pinochet

En septiembre de 1998, el exdictador chileno Augusto Pinochet, convertido por gracia de los militares en senador vitalicio, viajó a Londres quizás por razones de negocios, o de placer, o de salud. Lo cierto en que ya en Inglaterra, y luego de reunirse con Margaret Thatcher, se internó en una clínica inglesa para operarse.



Cuando fue dado de alta, se enteró que estaba detenido por Scotland Yard y, a pesar de la gran movilización de sus allegados, se vio obligado a permanecer durante 503 días detenido en una casa en las afueras de Londres, hasta que finalmente el gobierno de Blair lo dejó en libertad por supuestos motivos de salud.

La obra y la vida del documentalista chileno Patricio Guzmán ha sido profundamente marcada por el golpe de Estado que en septiembre de 1973 derrocó al gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende para sustituirlo por el sanguinario Augusto Pinochet. Como cineasta, Guzmán fue la cabeza que organizó con gran habilidad todo el material fílmico rodado durante los últimos tiempos del gobierno de la Unidad Popular, para dar lugar a una trilogía que sin duda se encuentra entre las obras mayores del cine documental latinoamericano: La batalla de Chile. En 1986, Guzmán volvió clandestinamente a Chile para filmar En nombre de Dios, documental sobre las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica; y posteriormente, en 1997, regresa a confrontar La batalla de Chile con diferentes generaciones de chilenos, regreso registrado en Chile-La memoria obstinada.



Estos antecedentes son fundamentales, en la medida en que casi obligaban a Patricio Guzmán a ocuparse de la suerte de Pinochet detenido en Londres. El propio cineasta explica que la noticia lo encontró a punto de trasladarse de Madrid a París, donde reside actualmente luego de haber pasado por otros varios países. "Me quede estupefacto. ¿Cómo era posible contemplar en la televisión a un ex dictador, 'detenido en Londres' a 12.000 kilómetros de Chile, por sus crímenes contra la humanidad? Todos los objetos que había en mi casa me remitían hacia ese pasado (sobre todo las bobinas de mis películas) que he llevado de un país a otro durante 27 años de exilio... ¿Hasta qué punto Pinochet formó parte de mi vida?... ¿Cuántos años he pasado enfrentado a él?..."

Los hechos presentados por El caso Pinochet son bien conocidos; por lo menos, la televisión se ocupó de ellos con bastante detenimiento. Eso no impide que el documental de Guzmán resulte un aporte importante; a pesar de que cinematográficamente es menos elaborado que otros trabajos anteriores (quizás porque fue realizado por varios equipos trabajando simultáneamente en diferentes países), el talento del director se nota en la forma de organizar el material, que se mueve entre los hechos de actualidad, las referencias al pasado, las entrevistas con los involucrados (el abogado español Joan Garcés, el fiscal Carlos Castresana, amigos y defensores de Pinochet, víctimas de la dictadura, etcétera).



Más allá de las argucias legales y las presiones políticas que finalmente impidieron la extradición de Pinochet a España, lo cierto es que las acciones del juez Baltasar Garzón demostraron que la impunidad de dictadores como Augusto Pinochet (todavía quedan muchos de ellos por el mundo) no es total y que "la vida siempre acaba poniendo a cada uno en su lugar": ya no hay estatuas de Pinochet en Santiago, sin embargo, sí hay de Allende. Para eso (y El caso Pinochet lo deja muy claro) hay que decir no al olvido y, en cambio reivindicar la memoria. Obviamente, ante la barbarie no hay perdón posible.

No hay que olvidar tampoco que quienes hoy (y siempre) se autoproclaman defensores de la democracia y la justicia, y se dedican a perseguir supuestos terroristas dando golpes a troche y moche, estuvieron detrás del golpe de Estado que derrocó a Allende y conocieron de primera mano la salvaje cacería de opositores organizada por la dictadura. ¿Le tocará en algún momento a Henry Kissinger sentarse en el banquillo de los acusados?

Es una lástima que El caso Pinochet sea distribuída por la Cineteca Nacional. Mientras que otros documentales, como Promesas, Súper 8 o Sobibor, tuvieron acceso a una distribución comercial en varias salas y en copias de 35 milímetros, este documental de Patricio Guzmán quedó relegado solamente al circuito de video de la propia Cineteca y Cinemanía. Lo cierto es que nomás por la actualidad y vigencia de su asunto, El caso Pinochet merecía una exhibición más amplia y menos pusilánime.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1182, 01/02/2003)



EL CASO PINOCHET (Francia-España-Chile-Bélgica, 2001) Realización: Patricio Guzmán / Guión: Patricio Guzmán / Fotografía: Jacques Bouquin / Música: / Sonido: André Rigault / Edición: Claudio Martínez / Producción: Yves Jeanneau, Les Films d'Ici-Pathé Télévision-Paco Poch & Benecé Documental-Canal Plus-Renn Productions-Les Films de la Passerelle-Patricio Guzmán Producciones Cinematográficas-RTBF-Telepiú / Distribución en México: Cineteca Nacional / Duración: 110 minutos.

http://youtu.be/CDV7wq0rIRY