Hable con ella

La primera vez que Benigno se fija en Marco es en el teatro, cuando nota las lágrimas producidas por un espectáculo de Pina Bausch.



Después, volverán a encontrarse en la clínica El Bosque, donde Benigno es el enfermero encargado de atender a la joven Alicia, una bailarina en coma a consecuencia de un accidente automovilístico, y Marco cuida a Lydia, una torera cuyo cerebro quedó seriamente dañado durante una corrida. Así, la tragedia une las vidas de ambos hombres, muy diferentes en otros aspectos, que en razón de su desgracia compartida desarrollarán una sincera amistad y un profundo entendimiento.

El decimocuarto largometraje del cineasta manchego Pedro Almodóvar, Hable con ella, es una obra de estructura compleja que juega con coincidencias, azares y accidentes que acercan y separan a sus personajes, y establecen paralelismos y estrechas relaciones entre las diversas historias: La enorme soledad de Benigno a la muerte de su madre, a quien ha dedicado la mayor parte de su existencia, encuentra su paliativo al otro lado de la calle, en la academia de danza donde baila Alicia. La igualmente dura soledad de Marco es producto de la pérdida del amor de su vida, Ángela, su compañera en una larga huída a lo largo y ancho del mundo. Y la aparición de Lydia, la torera, dará nuevamente sentido a su existencia.



Pero el destino suele dar vueltas inesperadas, y los dos hombres enfrentarán una difícil prueba cuando ambas mujeres queden en estado de coma. Benigno, de profesión enfermero para ayudar a su madre, le explica a Marco como debe comportarse ante Lydia: "Hable con ella". Y ese diálogo-monólogo mantendrá viva la comunicación entre las parejas y hará menos terrible la soledad, al mismo tiempo que Benigno y Marco unirán sus fuerzas contra la adversidad. Al final, otra vuelta reúne a los dos personajes sobrevivientes, Marco y Alicia, en una función teatral, nuevamente en un espectáculo de Pina Bausch.

En Hable con ella, al margen de las evidentes simetrías de la narración y de la repetición de situaciones, Almodóvar introduce una serie de elementos extraños, que rompen con la historia fundamental y sin embargo no son del todo ajenos a ella. Son apuestas arriesgadas de un director que, después de obtener el Oscar por Todo sobre mi madre, retoma la línea de sus películas menos complacientes, en las que no se parodia ni se autohomenajea, y en las que los guiños de ojo al espectador son por lo menos discretos.



Es arriesgado, por ejemplo, que tanto el prólogo como el epílogo de Hable con ella, corran por cuenta de Pina Bausch y sus obras, respectivamente Café Müller y Masurca fogo, dos espectáculos de gran intensidad que inician y terminan la película a una altura emotiva que para Almodóvar no es fácil sostener durante casi dos horas. Y es arriesgada también (y ha resultado muy polémica) la inclusión en un momento clave de un largo fragmento del filme mudo Amante menguante, en apariencia un cinta española de 1924, thriller fantástico e historia de amor, creada por el propio Almodóvar para ocultar lo que al mismo tiempo está sucediendo en la historia principal. Y se podrían agregar también las escenas de la corrida de toros, o la actuación de Caetano Veloso, interpretando su muy personal versión de Cucurrucucú paloma.

Si las primeras películas de Almodóvar (Entre tinieblas, ¿Qué he hecho yo para merecer esto? , Matador, La ley del deseo) eran intencionalmente agresivas y provocadoras, después de un lapso en el que el director se complacía con sus propios artificios, sus últimos trabajos (y en especial Carne trémula y Hable de ella) muestran un cineasta más contenido. El estilo sigue siendo reconocible, la reelaboración melodramática se mantiene, incluso se repiten ciertos juegos característicos, pero hay una mayor atención a los personajes, a su mundo interior y a sus emociones. Aunque a fin de cuentas, los temas de esta película (amor, pareja, soledad, abandono, incomunicación) son prácticamente los mismos de una de sus comedias en apariencia más ligeras: Mujeres al borde de un ataque de nervios.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1175, 11/14/2002)



HABLE CON ELLA (España, 2002) Realización: Pedro Almodóvar / Guión: Pedro Almodóvar / Fotografía: Javier Aguirresarobe / Dirección artística: Antxon Gómez / Música: Alberto Iglesias / Sonido: Miguel Rejas y José A. Bermúdez / Edición: José Salcedo / Producción: Agustín Almodóvar, El Deseo / Distribución en México: 20th Century Fox / Intérpretes: Javier Cámara (Benigno), Darío Grandinetti (Marco), Leonor Watling (Alicia), Rosario Flores (Lydia), Mariola Fuentes (Rosa), Geraldine Chaplin (Katerina), Adolfo Fernández (Niño de Valencia), Chus Lampreave (portera), Fele Martínez (Alfredo), Elena Anaya (Angela) / Duración: 112 minutos.