El voto secreto

Es día de elecciones. En una isla de paisaje desierto y habitada solamente por unos pocos pastores y algunos contrabandistas, los dos soldados que la vigilan esperan la llegada del agente del gobierno encargado de recoger los votos.



Para su sorpresa, el agente resulta ser una mujer, lo que provoca cierto rechazo en el soldado encargado de colaborar con ella, poco dispuesto a acatar sus órdenes. A regañadientes, acepta acompañarla con un jeep del ejército, resguardando la urna con su fusil. Muy tenaz, la mujer está decidida a hacer hasta lo imposible por conseguir cada uno de los votos de la reducida población, totalmente ajena al desarrollo electoral, lo que la lleva a enfrentarse a algunas situaciones insólitas.

El cine iraní es sin duda el fenómeno más interesante de la última década. No sólo ha revelado dos grandes nombres que hoy en día ocupan un lugar destacado, Abbas Kiarostami (El viento nos llevará) y Mohsen Makhmalbaf (Kandahar), sino que tras sus pasos ha aparecido una serie de realizadores más jóvenes, algunos de los cuales incluso han conseguido un espacio en una cartelera cinematográfica tan dominada por los intereses económicos y las grandes producciones hollywoodenses como la mexicana: Jafar Panahi (El espejo), Majid Majidi (El color del paraíso), Bahman Ghobadi (Tiempo para caballos borrachos), Hassan Yektapanah (Dohmej), o Samira Makhmalbaf (La manzana).



En este panorama, la exhibición del segundo largometraje de Babak Payami, El voto secreto, ya no puede verse como un caso excepcional, ni como la manifestación aislada de una cinematografía exótica. Al contrario, más allá de las características peculiares del cine iraní, es posible descubrir las particularidades personales que hacen inconfundibles los diversos estilos, las propuestas formales y las preocupaciones temáticas de los anteriormente citados. Babak Payami, nacido en Teherán en 1966, vivió fuera durante casi dos décadas, estudió cine en la Universidad de Toronto y regresó a Irán hace apenas unos años, para realizar su primer largometraje, Un día más (Yek rouz bishtar), que llamó la atención en el Festival de Berlín del 2000. Esa formación y esa permanencia en el extranjero sin duda han marcado su cine de una forma determinante.

Porque si bien El voto secreto comparte con la mayoría de las películas iraníes la utilización de actores no profesionales, el rodaje en locación, los largos planos filmados con la cámara generalmente fija y un tempo casi minimalista (en comparación con el inútil vértigo producido por el cine de consumo), tiene como novedad la utilización extrema de un humor absurdo casi siempre ausente del resto (con excepción de algunos momentos del cine de Makhmalbaf). Estos dos personajes que recorren caminos desiertos y polvorientos en busca de votos para una elección de la que nadie parece saber nada, ponen en tela de juicio los principios mismos de la democracia. Y no solamente en un país como Irán, porque la mirada de Payami busca trascender la pintura localista para convertirse en una reflexión mucho más amplia.



Y esa reflexión no se limita exclusivamente al asunto de la democracia y las elecciones. Incluye otros temas que tampoco se dan sólo en Irán y que a partir de El voto secreto pueden fácilmente generalizarse. En primer lugar, las dificultades de comunicación que se establecen entre la protagonista y cada uno de los personajes que se cruza en su camino (como el vendedor que acepta votar a cambio de que ella le compre algo). En segundo lugar, la discriminación de la mujer, planteada desde las mismas escenas iniciales, cuando los dos soldados no pueden creer (ni aceptar) que el agente del gobierno no sea un hombre.

Un tanto reiterativa en su desarrollo y quizás demasiado larga (a partir de determinado momento la película se estanca y ya no propone nada nuevo), El voto secreto resulta sin embargo atractiva al desnudar mediante un efectivo tono de comedia del absurdo, algunas de las contradicciones que afectan al mundo actual.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1153, 06/13/2002)



EL VOTO SECRETO (RAYE MAKHFI) Irán-Canadá-Italia-Suiza, 2001 / Realización: Babak Payami / Guión: Babak Payami, sobre una idea de Mohsen Makhmalbaf / Fotografía: Farzad Jodat / Dirección artística: Mandana Masoudi / Música: Michael Galasso / Sonido: Yadollah Nayafi y Michael Billingsley / Edición: Babak Karimi / Producción: Babak Payami y Marco Muller, Fabrica Cinema-Payam Films-Sharmshir-Rai Cinema-Fundazione Montecinemaveritá-Televisione Svizzera Italiana-Hubert Bais Fund / Distribución en México: Dirección de Actividades Cinematográficas de la UNAM / Intérpretes: Nassim Abdi (la mujer), Cyrus Abidi (el soldado), Yossef Habashi, Farrokh Shojali, Gholbahar Janghali / Duración: 105 minutos.