Solas

María, una mujer todavía joven y bastante atractiva, vive sola en Sevilla, sobreviviendo con trabajos que odia y pierde fácilmente. Al enfermar su padre, un viejo campesino español, y ser internado en un hospital de la ciudad, la madre va a vivir con María, mientras espera su recuperación.



La relación entre las dos mujeres es compleja. La hija carga un profundo rencor, producto de años de humillaciones, y parece poco dispuesta a abrirse. La madre, que desaprueba la forma de vida de María, intenta poner un poco de calor y de ternura en su fría existencia. En el mismo edificio de María, vive un anciano también solitario y huraño, que tiene como única compañía a Aquiles, un perro igualmente viejo. Con su dulzura, su actitud solidaria y sus pequeñas acciones, la madre consigue ablandar a esos dos seres desencantados y endurecidos por la vida.

Benito Zambrano nació en 1965. Estudió teatro en Sevilla y luego guión y dirección en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños, La Habana, de la que han salido unos cuantos cineastas interesantes. Solas, el primer largometraje de Zambrano fue sin duda la película española de 1999. Claro, la más popular, exitosa y premiada internacionalmente fue Todo sobre mi madre de Pedro Almodóvar; pero al margen de Almodóvar, esta opera prima que ganó cinco premios Goya y varios reconocimientos más (en Berlín, Huesca y Bruselas), permitió descubrir a un director joven y talentoso que apuesta por la emoción y por un cine libre de efectos y artificios.



En Solas, Zambrano no sólo deja ver una notable solidez como narrador, inusual en una primera obra, sino además muestra un rigor y una seriedad que no se encuentra en la mayor parte de los realizadores españoles, quienes en general hacen un cine ligero, preocupados sobre todo por obtener buenos resultados de taquilla. En cambio, Zambrano se mueve en una dirección casi opuesta: ante la tendencia de fin de milenio hacia un cine despreocupado, el suyo es un filme comprometido, crítico, complejo. Que de todas formas ha conseguido una buena respuesta del público.

Al margen de las modas, Solas es un acercamiento profundo a la realidad española; una realidad con resabios rurales y machistas, que subsisten a pesar de los cambios radicales de las dos últimas décadas. María, nacida en los sesenta, fue todavía víctima de un padre autoritario, déspota e intolerante, fundamentalmente con las mujeres. Y esa situación familiar la llevó a una ruptura y una rebeldía igualmente frustrantes. Su vida no mejoró en la ciudad, ni en lo económico ni en lo sentimental: se dedica a "limpiar la mierda de otros" y el amor ha quedado reducido a un intercambio sexual muy desfavorable, en el que nuevamente es humillada y utilizada.



Temas como la oposición campo-ciudad, el machismo y la marginación de la mujer o las dificultades económicas, parecen en principio ajenos a un país que ya hace un buen rato abandonó el tercer mundo para entrar de lleno en el primero. Sin embargo, Zambrano consigue que resulten muy pertinentes: ese pasado rural sigue aun presente, y muchos habitantes de las grandes ciudades, como María, siguen marcados y condicionados por esa herencia difícil de asimilar.

Esta terrible y desgarradora crónica de la otra realidad del fin del milenio, profundamente conmovedora (hasta las lágrimas), demuestra también el gran dominio que Zambrano tiene sobre sus actores. María Galiana, Ana Fernández y Carlos Alvarez Novoa, respectivamente la madre, la hija y el vecino, consiguen interpretaciones verdaderamente notables. Indudablemente, la presencia de María Galiana y su gran sutileza expresiva es clave para este resultado; sin embargo, también las escenas entre Ana Fernández y Carlos Alvarez Novoa tienen una intensidad inusual.

Zambrano apuesta por la emoción, pero por una emoción profunda. Sacude al espectador recurriendo a un melodrama sobrio y contenido, cuyos mejores momentos son, precisamente, aquellos en los que las cosas no son dichas ni mostradas abiertamente, sino apenas insinuadas. Una mirada, un gesto apenas esbozado, tienen en Solas más fuerza que los exabruptos del padre o el amante. En ese mundo sórdido, de personajes solitarios y necesitados de amor, de embarazos no deseados y abortos temidos, la dulzura y la tenacidad de esa madre, abnegada, sacrificada y humillada, resulta a fin de cuentas ejemplar.

(Publicado originalmente en el semanario Tiempo Libre 1061, 09/07/2000)



SOLAS (España, 1999) Realización: Benito Zambrano / Guión: Benito Zambrano / Fotografía: Tote Trenas / Dirección artística: Lala Obrero / Música: Antonio Meliveo / Sonido: Jorge Marín / Edición: Fernando Pardo / Producción: Antonio P. Pérez, Maestranza Films / Distribución en México: Videocine / Intérpretes: Ana Fernández (María), María Galiana (madre), Carlos Alvarez Novoa (vecino), Paco de Osca (padre), Antonio Dechent (doctor), Juan Fernández (Juan), Miguel Alcíbar / Duración: 98 minutos.